miércoles, 16 de octubre de 2013

Primera Actividad. Reflexion sobre el texto : Como ser un buen profesor/ra sin riesgo a parecerlo.

Como ser un buen profesor/ra sin riesgo a parecerlo.

Estamos ante una experiencia laboral en el entorno educativo que también puede suceder en cualquier otra profesión como es la apatía laboral de algunos profesionales en sus trabajos y su incansable necesidad de trasmitirla a sus compañeros incluso llegando a desanimarlos, desilusionarlos y desprestigiarlos si no cambian su profesionalidad, ganas de trabajar y positividad por su apatía, desazón y negatividad diaria.

El cuento que nos ilustra una situación que por desgracia se reproduce en la realidad en ciertos colegios y sin ser yo docente gracias a amigos puedo hacerme a la idea. En concreto mi amigo Juan profesor de música, en uno de sus años de docencia estuvo preparando una serie un musical para fin de curso en el que los alumnos debían ensayar mucho durante el curso y fuera de él. Los niños se implicaron mucho en el proyecto pero el resto de la comunidad educativa, padres y compañeros, solo ponían impedimentos cada uno por sus motivos. Solo gracias a la ilusión de los alumnos y el tesón y la constancia de Juan el musical llego a poder representarse. En el camino gano algunos enemigos pero afortunadamente fue un éxito para los niños y para Juan y los esfuerzos de todo el año merecieron la pena. Todo lo que trabajamos con ilusión y constancia al final tiene sus frutos.
Tanto el alumno profesor del texto, como mi amigo Juan se tienen que enfrentar diariamente a la disyuntiva de seguir la corriente de los demás (beber de la fuente) o continuar su camino con la ilusión suficiente para motivar a sus alumnos a que aprendan cada día y que en un futuro puedan escoger su propio camino y no el que les imponen los demás. Que aprendan a pensar por si mismos y sacar sus propias conclusiones sin que estas estén maliciosamente intervenidas por aquellos que se conforman con un camino fácil y sin riesgos.
Me conformaría su tan solo un 1 % de los 7.000 millones de seres humanos fuera como nuestro alumno profesor del texto o como mi amigo Juan. Pues estoy convencido que personas así pueden hacer creer y pensar a muchos otros para que poco a poco pasemos de la mediocridad a la excelencia como modo de vida e inspirador de nuestro camino.

José Fco. Orenes

No hay comentarios:

Publicar un comentario